Bonka es uno de los sobrevivientes del tropipop

En la radio y los medios masivos colombianos se han gestado dos grandes géneros que aunque son importantes para sus seguidores, realmente es poco lo que han aportado en Colombia a la industria y a la música en general: el tropipop y el reggaeton.

En el momento en que se dieron a conocer, a finales de los años 90s, los productores y gente de radio creía que en Colombia había talento para hacer de estos géneros artistas en cantidades industriales. En el género del tropipop se dieron los grupos y artistas como Fonseca, Bonka, Majua, Sin Ánimo de Lucro, Tinto y Mauricio & Palodeagua, por nombrar algunos de los más conocidos.

La verdad es que de este género ya es muy poco lo que queda y la mayoría se cambiaron de género o solo aprovecharon su momento de gloria y ahora están dedicados a otras actividades, en el peor de los casos se volvieron productores de otros artistas.

De este momento glorioso, se creyó que podrían salir personalidades musicales de talla internacional, tanto así que Fernan Martinez conocido por ser representante musical de alto perfil, apostó por la popularidad de Bonka para tratar de sacarlos del país y hacer un nuevo artista al estilo de lo que él sabe hacer y tratar de construir artistas con el talento o simpatía de Juanes y Enrique Iglesias. Pero la unión no llegó tan lejos.

Una de las razones para la desunión del manager con sus nuevos apoderados, parece ser muy simple, al mismo tiempo que llegó el género tropipop, los reggaetoneros nacionales y extranjeros llegaron con sus rimas sensuales o sexuales y todo su ‘bling bling, pana ya tu sabes, como es el negocio’. Además, como que el tropipop solo sonaba bien en voz de Carlos Vives o se veia bien solo en las piernas de Fanny Lu.

El tropipop murió muy rápido

El estilo impuesto por quienes optaron por esta clase de música mezclada con guitarras, acordeón y coros pegajosos y romanticones, no llegó muy lejos. Las ventas de sus canciones no llegaron muy alto y muchos grupos vieron como sus ilusiones de estrellato morían al llegar a las emisoras que ahora rechazaban sus propuestas.

Algunos grupos se quedaron tratando de sobresalir, pero se volvieron más balada que tropipop, como lo es Piso 21, Bonka o Tinto. Mauricio & Palodeagua quien pasó a ser mucho más del género de balada pop y Fanny Lu se pasó a un estilo mucho más parecido al de Paulina Rubio. El estilo fue traicionado rápidamente y así murió la intención de un género que era mucho más del interior de Colombia.

Pasabordo, Gusi & Beto y otros artistas trataron de abordar el género de otra forma y lograron un éxito relativo, pero al parecer no van a pasar de los listados locales de música y de ser invitados de ocasión en premios nacionales como los Shock o algún otro festival de colegios, organizado por emisoras juveniles.

El reggaeton y sus formas

Cantantes con pinta de traquetos o narcotraficantes ‘look alike’, ex convictos y otros malandros de la calle, comenzaron a darse cita en disqueras en Puerto Rico, Costa Rica y Panamá, entre otros países, para hacer canciones que hablaban de la calle o de cómo salieron de ellas y sus ‘románticos piropos’ hechos canción, pero  la verdad muchos fueron solo sol de un día y casi que todos ya pasaron a ser solo canto popular de poca recordación, y la mayoría ya no pasan más allá de los bares y discotecas locales con alguna que otra canción pegada en la radio hecha éxito a punta de ‘payola’.

Dentro de esos cantantes llegaron algunos que tuvieron más suerte y popularidad fueron Daddy Yankee, Don Omar o Wisin & Yandel (estos últimos son los más gritones de todos y los que hicieron más participaciones con otros artistas), que dieron a los que les siguieron la inspiración para hacer canciones que apuntaban a algo que se llamaría género musical y que buscaría incrustarse en la música popular de alguna manera.

Lo de ‘genero urbano’ fue abandonado rápidamente por muchos de estos artistas y se dedicaron a hacer lo que la gente estaba cantando más, pidiendo más: letras llenas de sexo y desamor. Los más exitosos en eso fueron J Alvarez, Dalmata y otros que hasta da pena reconocer que uno les sabe el nombre. Lo mejor es que este género es el preferido por los DJs en los sitios de adultos (prostíbulos y antros de mala muerte), por su alto contenido erótico.

Calle 13 es uno de esos grupos que nació en el reggaeton , pero que rápidamente traicionó su nacimiento y se pasó a una propuesta mucho más llena de música hecha con instrumentos en vivo, alto contenido social y sobre todo un gran show que enamorara a quienes los veían en los estadios y escenarios que llenaron, el reggaeton pasó a un segundo plano y la música social ‘urbana’ parece que es representada por ellos solamente.

El reggaeton colombiano

Esa moda de la ‘música urbana’ llegó a Colombia con una fuerza que pocas emisoras fueron incapaces de contener y cantantes como J Balvin, Dragon y Caballero, Pipe Calderon y otros comenzaron a creer que habría futuro para la música con poco más que un compás repetido en una pista y unos cuantos ‘beats’ de fondo. Lo que jamás imaginaron es que eso sería al mismo tiempo el fin del género y que acabaría dando lugar a un montón de ilusionados que ahora quieren hacer carrera bajo los mismos fundamentos, ‘pero mejorados’.

Reykon, Maluma, Fainal, The Farid y otros tantos colombianos, han basado sus esperanzas en una apuesta musical que en los anales de la historia musical colombiana no serán más allá que una mención, no más larga que lo que se está escribiendo aqui. Sus pistas en presentaciones y la falta de un grupo serio de músicos que apoyaran sus presentaciones los está alejando de los escenarios.

Las emisoras que permiten sus canciones en la programación son aún más limitadas en sus propuestas y apuestan aun por artistas que más bien hacen malas copias y producciones bastante mediocres con música y letras que también hablan bien de quienes les siguen, puros impúberes que no saben que esperar de la vida y que luego de un par de libros o dos semestres de universidad se arrepienten de haber escuchado las canciones de estos artistas.

El ‘negocio, socio’ aunque parece que factura y hace engordar las cuentas de algunos, no parece seguir creciendo y ya los artistas nacionales están cambiando de preferencias para hacer nuevas composiciones y propuestas.

Monsieur Periné es un claro ejemplo de esa renovación artística, Chocquibtown y Bomba estéreo han llegado más lejos que estos géneros ‘urbanos’, la propuesta de éstos puede llegar a tener mucho más recorrido, esperemos a ver quienes más pueden llegar a hacer más carrera. Los artistas ahora se preocupan por incorporar cada vez más instrumentos y usar menos pistas en sus presentaciones.

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