La nota más destacada del reciente Festival Rock Al Parque 2013 fue la escasa participación en los días domingo y lunes, días que por tradición estaban llenos hasta las banderas de aquellos que no gustaban de los géneros más fuertes y que se presentaban normalmente el día sábado.

Toto La Momposina durante su presentación con Alfonso Espriella. Foto: Cartel Urbano
Toto La Momposina durante su presentación con Alfonso Espriella. Foto: Cartel Urbano

En esta ocasión, se invirtieron los papeles y fueron los ‘metaleros’ los que más asistieron al festival a apoyar a su banda, llegando a sumar más de 120mil seguidores el día sábado, mientras el día domingo se llegó a un promedio de 50mil rockeros durante el día. El día lunes mejoró un poco la asistencia, aunque según cifras de otros medios, se recibieron más de 130mil seguidores en el escenario principal para ver a Bosnian Rainbows, Schutmaat Trio e Illya Kuriaky And the Valderramas. Un número inusual para el Festival y sobre todo para los patrocinadores de este año, que bien valga la pena decir que es el patrocinador más roquero que se pueda conseguir (Virgin Mobile). En años anteriores la asistencia superó los 420mil roqueros y este año la apuesta era por un número similar que no llegó y se sumaron tan solo 300mil asistentes durante los tres días.

Este año el festival fue difícil de digerir tanto para la prensa especializada como para el público, no por el cartel propuesto, sino por el orden en el que se propusieron las bandas, quedando algunas un poco a contrapie de su anterior o siguiente artista, siendo eso lo que más motivo a que los asistentes dejaran de concurrir a las tarimas.

Hay que tener en cuenta que con lo tradicional que es el Festival, sus principales apoyos son en su mayoría quienes llevan más de 5 años asistiendo sin falta, bien sea parte de la prensa o público general que gusta de la propuesta que traen cada año. Ambos lados coinciden en que la forma en que se hizo la programación de las tarimas, pudo haber sido uno de los principales motivos para la baja asistencia y que la mayoría de los grupos locales no han tenido la difusión de otros años. La verdad es que en las redes sociales se vivió un ambiente y en el Festival, durante las presentaciones de las bandas, otro totalmente distinto.

Los periodistas que atendieron al evento, se vieron poco asombrados por las nuevas propuestas que llegaron este fin de semana y coincidieron afirmando que las propuestas locales de este año han sido las menos visibles en comparación con años anteriores, lo que debe llevar a medios especializados y a los grupos en formación a tomar una acción diferente para este nuevo año que comienza al cerrar el festival. La mayoría de los grupos que llegaron a la convocatoria tenían muy poco lucimiento en el escenario o estaban afrontando por primera vez un toque ante más de 1.000 asistentes, lo que podría significar para el grupo su muerte o su resurrección, afortunadamente para los ‘novatos’ como Schutmaat trio su participación fue bastante decorosa y es probable que luego de su toque sus canciones lleguen a la radio más fácilmente.

El Festival, desde nuestro punto de vista, ha sido este año llevado de una forma mucho más democrática, lo que al mismo tiempo le dio la oportunidad a otras bandas para salir a proponer, como es el caso de Antombo, Diamante Eléctrico y Schutmaat Trio, que sin ser la banda más destacada si fue una de las que recibieron mayor puntaje en las rondas de selección, logrando un excelente puesto para su presentación (entre Bosnian Rainbows e Illya Kuriaky).

Quedan un poco en deuda las bandas locales invitadas como Pornomotora y La Severa Matacera, por ser las bandas con mayor cantidad de participaciones y lograr llevar poco público a sus presentaciones. Alfonso Espriella, quien participaba por tercera vez, se llevó la mención especial por atreverse a poner en el escenario a Totó La Momposina, comportándose como la más rockera de todas.

Al final del día, todos podemos afirmar que el Festival no refrescó las mentes de los asistentes, más bien a todos nos dejó con ganas de que llegue la versión número 20 para tengamos algo de desquite, tanto por los invitados de este año como por lo que se hizo en cuanto a cartel local o nacional.

Hay que destacar que este año la zona de prensa estuvo mucho más organizada y que los medios tuvieron más espacio para hacer cómodamente sus notas, hablar con los artistas y por supuesto, compartir con sus demás colegas, cosa que poco ocurría en el fin de semana.

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