La confirmación del primer concierto de Pearl Jam en Colombia es una de las noticias sobresalientes en materia de espectáculos para este 2015. A propósito del evento, Estereofónica presenta un total de tres artículos sobre las grabaciones esenciales de su carrera, así como otros comentarios sobre esas canciones emblemáticas que la banda interpretará durante su presentación en Bogotá. En esta primera entrega hacemos énfasis en los tres primeros y más importantes registros de toda su trayectoria artística.

Pearl Jam, una de las bandas insignia de la escena del grunge de Seattle, hará su primera presentación en Colombia el próximo 25 de noviembre en el Estadio El Campín de Bogotá. No deja de ser, por supuesto, una noticia de enorme relevancia para los seguidores que tiene ese género por estas latitudes. Quienes han seguido la carrera de Pearl Jam comprenden que algunos de esos conjuntos tuvieron una vida efímera debido a la prematura desaparición de sus líderes, y que otros se vieron obligados a tomar recesos bastante prolongados antes de volver a reunirse y presentar nuevos discos. La muerte de íconos de la talla de Kurt Cobain o de Layne Staley produjo, en el caso del primero, el irremediable fin de la carrera de Nirvana, y en lo que al otro respecta, el forzoso receso y temporal desintegración de Alice in Chains, por lo menos hasta 2009, cuando el conjunto liderado por Jerry Cantrell reapareció oficialmente en la escena musical con Black Gives Way to Blue, un nuevo trabajo en estudio.

Independientemente de las peripecias que ha vivido la industria de la música a lo largo de los últimos 15 años, y a pesar del éxito de los proyectos ulteriores que algunos integrantes de las agrupaciones ya mencionadas adelantaron en medio de todo ese tumulto de acontecimientos, Pearl Jam ha sido la única banda de esa generación que logró continuar con una carrera exitosa sin excesivos sobresaltos, y que, en virtud de su notoriedad, de la calidad de sus grabaciones o de esa habilidad para ratificar su presencia y sonido al margen de tales cambios, puede enorgullecerse de ser el más importante conjunto del movimiento alternativo de Seattle. La banda de Eddie Vedder, de manera ininterrumpida y por espacio de 25 años, ha continuado recorriendo los principales escenarios del mundo con irrebatible éxito, dejando más patente que nunca la impronta del movimiento alternativo. Clave del éxito de Pearl Jam radica, sin duda, en el vigor de sus primeras tres grabaciones. Ten, Vs y Vitalogy fueron los discos que consolidaron a la banda cuando las grandes cadenas audiovisuales de difusión musical empezaban a hartarse con el denominado hair metal y enaltecían una nueva estética y actitud de la que buena parte de los artistas de hoy continúan nutriéndose.

Ten, grabado en un periodo increíblemente corto de tiempo, fue como una bocanada de aire fresco en 1991, año de su aparición. Allí destacaba especialmente la seductora voz de Eddie Vedder, un compositor prodigioso que explora como pocos el desasosiego de su generación, como también el lado oscuro de la conciencia estadounidense con letras acerca del incesto (“Alive”); de las privaciones, frustraciones y peregrinajes de los desamparados de Norteamérica (“Even Flow”); del aislamiento de los adolescentes que crecen padeciendo la falta de afecto de sus padres, con sus fatídicas consecuencias (“Jeremy”); o del pesaroso sentimiento de desolación que producen las rupturas afectivas (“Black”). El grueso registro vocal de Vedder estaba apoyado por los robustos riffs de Mike McCready y Stone Gossard, dos guitarristas de talento que, a pesar de su particular manera de preservar el concepto del solo de guitarra (ya no caracterizado por esos arpegios y fraseos multicolores, veloces o precisos que ejecutaban las bandas de hard rock en la década anterior), consolidaron a Pearl Jam como una de las bandas más originales de su momento.

Portada de Ten
Portada de Ten

Ten es un disco de contrastes evidentes, de canciones rápidas y efectivas (“Porch”) o de cortes pausados y acústicos (“Oceans”) que recuerdan algo del mejor Led Zeppelin, y que jamás hubieran sonado igual sin el corpulento sonido de Jeff Ament, quien ejecutó en “Jeremy” una de las líneas de bajo más populares de la década del noventa. En suma, no puede hablarse del grunge sin tener en cuenta la relevancia del álbum Ten, un logro insospechado para una banda que se había formado con ex integrantes del proyecto Temple of the Dog, y que jamás superaron lo conseguido con aquel fenomenal debut: índices de asistencia de 25.000 personas por presentación (cifra que no estaba dentro de los cálculos de la banda), certificación de disco de platino en trece oportunidades , ventas superiores a los nueve millones y medio de ejemplares únicamente en los Estados Unidos, etc. En entrevista concedida a Estereofónica.com, Aladino Arenas (otrora ejecutivo de promoción y ventas de producto anglo en Sony Music Entertainment, Colombia), recuerda que el álbum debut de Pearl Jam llegó a vender -por distribución interna y a través de copias importadas por encargo- cerca de 12.000 ejemplares en nuestro país, una cifra plausible teniendo en cuenta las características del mercado nacional en aquella época. “Nos habían exigido vender, como mínimo, 10.000 unidades de Ten”, asegura Arenas.

Luego tuvo que transcurrir un periodo de más de dos años para que Vs., su segundo álbum de estudio, viera la luz. Ya para octubre de 1993 el grupo había reclutado a Dave Abbruzzese como nuevo baterista y recurrido a los servicios del productor Brendan O’Brien con el fin de grabar un disco, sí de menores ventas, pero también de expectativas aún mayores, como bien se deduce de las más de 950.000 copias vendidas durante la primera semana de su lanzamiento en Estados Unidos. El título del disco, así como sus cuatro primeros sencillos, hace alusión a una atmósfera de discrepancias que se dieron en el seno del grupo, y a una inconformidad en parte atribuida a la fama que obtuvo el conjunto después del estruendo del álbum predecesor. El eje temático del disco, por consiguiente, sería el conflicto, algo que se nota en el contenido de sencillos como “Dissident”. No obstante, Vs. es también un trabajo de notorio eclecticismo y originalidad, aunque sencillos como “Go” conserven ese equilibrio entre lo que la banda había presentado con anterioridad en Ten y lo propuesto a continuación. El álbum Vs. resultó de una importancia decisiva en la historia del género alternativo gracias a tracks como “Daughter” y “Animal”, canciones que permanecen en la memoria de todos los seguidores del grupo, y cuya divulgación y rotación resultó tan eficiente que ni siquiera hizo falta grabar video clips para su respectiva promoción internacional. Cerca de 4.000 unidades del disco serían finalmente vendidas en Colombia.

Portada de Vitalogy
Portada de Vitalogy

En noviembre de 1994 aparecería Vitalogy, ese estupendo registro que ostentaba una bellísima presentación en digipak con enormes letras doradas, y que se componía de 12 sencillos entre los que destacaron “Spin the Black Circle”, “Not for You” o “Corduroy”. “Immortality” y “Tremor Christ” también alcanzaron importantes posiciones en los listados Mainstream y en el Top 200 de Billboard, pero “Betterman” fue la canción distintiva de ese disco, que el crítico Stephen Thomas Erlewine definiera como “un álbum que, sin ser precisamente conceptual, suena como si lo fuera”. Uno de los tesoros de Vitalogy es el corte acústico “Nothingman”, todo un logro del grupo cuya composición estuvo a cargo de Jeff Ament y Eddie Vedder, y que hoy sigue siendo de habitual interpretación durante sus presentaciones al vivo.

Portada de Vs
Portada de Vs

La cohesión y heterogeneidad de Vitalogy dan un cierre más que correcto a la primera y más gloriosa etapa de una banda en la plenitud de su forma. Quedan para el recuerdo las elaboradísimas imágenes que ilustraron el tercer disco de Pearl Jam, una banda que, en opinión de Aladino Arenas, presentaba en ese momento “un álbum de música adulta y estructura rock, con intención madura y el deseo de comunicar nuevas cosas. Supongo que hubo también un grunge con ínfulas intelectuales… o quizá nunca fue grunge del todo; creo que mucha gente no se sintió atraída por Pearl Jam, y entiendo también que no comprendieran el álbum Vitalogy, pues es difícil de clasificar. ¡Su empaque era tan singular que ni siquiera cabía en los anaqueles de los almacenes!”, añade Arenas. “Sin duda, se trata de una de las presentaciones más elaboradas en la historia del disco compacto, pero recuerdo haber sentido que en ese momento no había radio en Colombia para ese disco”.

En la siguiente entrega recordaremos los álbumes No Code, Yield y Binaural.

Iván Torres.

Agradecimientos especiales a Aladino Arenas.

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