Por: Miguel Ruget • Mayo 21, 2010

Foto: cortesía de Adrian Prada.

Ni las largas horas de espera, ni la lluvia opacaron el brillo de la presentación anoche en Bogotá (Mayo 20) de esa gran gema del rock and roll que es Aerosmith. Steven Tyler iba vestido para la ocasión, y con su enorme gabán de lentejuelas “deslumbro” al público en su espectacular salida, usando además, gafas de sol y un sombrero vueltiao que sorprendió y halagó a la concurrencia nacional. Los bostonianos arrancaron su show en Bogotá con el tema que da titulo a uno de sus álbumes más clásicos “Toys in the Attic”, el cual fue reconocido solamente por un 10% de los asistentes al sitio, mientras los demás gritaban únicamente por la emoción de ver al señor de la poderosa voz y su pandilla sobre la tarima.

La histeria realmente se sintió cuando la banda interpretó su segundo tema, el exitoso, “Love In An Elevator”, la gente se despertó y empezó a gritar, saltar, y por supuesto a cantar el tema, señal inequívoca de que los monstruos en la tarima empezaban a calentar a sus seguidores colombianos. Nuevamente los músicos se sueltan con “Walking The Dog”, un clásico de su primer álbum, que luego dio paso a “Pink”, tema mucho mas nuevo, comercial y conocido, de instantáneo efecto sobre la masa que lo coreo a todo pulmón, y que luego explotó en lagrimas con la versión maravillosa que Aerosmith dejó escuchar de “Dream On”.

En este punto del concierto todo era felicidad, ni la fuerte lluvia que mojaba los rostros y ropas de los asistentes impidió disfrutar de la majestuosidad musical que sólo bandas del calibre y la veteranía de Aerosmith pueden plasmar, de la mano un cantante, cuya voz no afectan los años, y a la que no temió exponer al frío y la lluvia capitalinas cantando emocionado bajo la lluvia en la extensión frontal de la tarima, la cual no tenía techo.

La sucesión de temas conocidos generó un calor agradable dejando una grata sensación en el público que seguía atento a los hipnóticos movimientos de Mr. Tyler en “Livin’ on the Edge”, “Jaded” y Cryin’. Nuevamente la banda interpreto un tema clásico, que muchos no reconocieron, el grandioso “Back In The Saddle” que empatarían con “Rag Doll”, para dar paso a uno de los momentos más emotivos de la noche, como fue la inclusión en el set list de la canción “What It Takes” por petición del público y arrancada de una, a capella, por Steven, quien dejó sentado que su voz es incombustible, y que por si sola, logra despertar bastantes emociones en la audiencia.

“Sweet Emotión”, perteneciente también al genial álbum “Toys In The Attic”, cumplió a cabalidad, para dar paso al “hero” de la guitarra el sr. Joe Perry, quien se batió a duelo con su alter-ego virtual (presentado en las pantallas) en una mágica demostración de habilidad y feeling en las seis cuerdas, pegado sabiamente a su ejecución en las vocales de ese maravilloso cover de Fleetwood Mac, Stop Messin’ Around, acompañado por Steven en la “harmonica”, y por toda la banda en las notas más blues de la noche, que por supuesto, sólo tocó las fibras de los fans acérrimos de la agrupación, y como si la lluvia empezará a hacer efecto sobre los presentes, el silencio y la quietud reinaron por unos minutos más, mientras la banda interpretaba “Last Child” perteneciente a su influyente álbum “Rocks”, así como, “Draw The Line” tema que da titulo al álbum homónimo del 77.

Aerosmith, remató el segmento con otro gran cover como lo es “Baby, Please Don’t Go”, original de Big Joe Williams, para dar así la primera despedida de la noche y luego regresar al escenario disparándose ese cañonazo de “Crazy” junto a “Walk This Way” y una propia versión del cover “Train Kept A-Rollin’” original de Tiny Bradshaw, y ejecutado por varias de las bandas más importantes del Rock.

Joey Kramer también tuvo su tiempo para lucirse en un fantástico solo de batería que retumbo en el parque y que además nos permitió ver la habilidad del encargado de las baquetas en la banda, quien aún prescindiendo de ellas, hizo sonar su batería con manos y cabeza. Brad Whitford sin problemas desplazo sus dedos por el mástil de su guitarra, con seguridad y pericia, pero junto al bajista Tom Hamilton, fueron los más estáticos durante la presentación. Perry además de cambiar varias veces de guitarra y pasearse con una hermosa doble mástil negra, interpretó el “Talk Box”, y la “Slide Guitar”, que debo decir, fue la primera que pude escuchar en vivo y ver aquí en un concierto en Colombia.

Aerosmith dejó una buena impresión con su visita a Colombia, no sólo en lo musical sino también en lo personal. Para los verdaderos fans de la agrupación norteamericana fue el mejor show visto en el país, para muchos de los asistentes formados por “Radiocktiva”, quizá no fue tan bueno, pero algo que si dejaron claro estos Dinosaurios del rock, fue que su longeva carrera de éxito es gracias a su acople como banda y a tener muy bien aceitadas las notas que ejecutan en sus instrumentos, unidas a la impactante presencia y voz de Steven Tyler.

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