Es un hecho que el festival Rock Al Parque es la mejor vitrina para los grupos nuevos, veteranos y que vienen a abrir camino en latinoamérica, especialmente en Colombia. Durante tres días al año, se mueven más de 100.000 personas diarias viendo las diferentes tarimas, propuestas y talentos que llenan corazones y sobre todo escenarios.

Este año no ha sido la excepción, al Festival llegaron artistas que no habían pisado nunca nuestro país como es el caso de Skindread, un grupo británico que lleva más de 10 años rockeando a su estilo. La gran banda NoFx dejó el alma en la tarima y eso lo percibió el público capitalino. Blonde Redhead presentó una propuesta de rock indie y de gran factura y fueron bastante aplaudidos durante su presentación. Inquisition regresó a Colombia pisando duro y demostrando porqué son tan admirados por sus fans. Dub Incorporation y Steel Pulse fueron sin duda las agrupaciones que más atrajeron públicos fuera del escenario principal.

Se nos quedan muchos grupos entre el tintero, porque hablar de más de 60 presentaciones en detalle sería bastante dispendioso y no es el punto del mensaje de esta reflexión.

Grupos como 1280 almas, 69 nombres, Ciegosordomudos, Tres de corazón, Koyi K Utho, Juanita Dientes Verdes, Profetas y otros que se nos escapan en este momento, han repetido presentación en el Festival este año, lo cual indica dos cosas, o bien hacen “parte de la rosca” que tanto critican los espectadores y los medios o son muy queridos por la gente y merecen repetir festival para delicia de sus seguidores. Preferimos seguir la segunda idea.

La verdad es que al final de este fin de semana de conciertos, todos los grupos esperan que haya algún eco por su trabajo y supongo que la mayoría esperarían que ese eco se diera en la radio, pero desde la creación del Festival, la radio comercial sigue siendo sorda a los nuevos planteamientos musicales de los “fines de semana de convivencia musical” y pocas veces programan las canciones de los grupos que llegan a las tarimas en el Simón Bolivar.

¿Los directores de radio y franjas ya no van a estos festivales? ¿Es tan pobre la propuesta de las bandas distritales, nacionales o internacionales que estos grupos no merecen siquiera una canción en su programación? ¿Es más fuerte y tiene mayor peso el ‘regalarse’ al director o ‘payolearlo’ que hacer un buen show en uno de los escenarios de Rock Al Parque? ¿Nadie llama a la radio a pedir una canción de las que escuchó en el Festival?

Hasta ahora la radio tradicional no ha sido capaz de hacer un festival tan o más grande que el que hace con las uñas el Gobierno Distrital, y digo con las uñas porque si fuera un festival con gran esfuerzo económico, harían un solo día de concierto y traerían a U2 o a cualquier otra banda internacional famosa de esas que siempre suenan todos los años que van a venir, solo para hacerse sentir con mayor peso en los medios y la retina de los bogotanos.

La radio bogotana y las ‘banditas’ se vendieron a propuestas basadas en ‘payola’, no porque den plata a los directores o porque los directores paguen por presentaciones, sino porque muchas veces su ganancia en estos medios (Los 40, La Mega, Radioactiva y otros diales), para que los presenten en colegios, universidades y sus días de toque gratis, en donde el único beneficiado es el director, porque la banda solo recibe unos pocos minutos extras en las franjas juveniles, porque dinero o fama es muy poco lo que da ese esfuerzo.

Al final del día, la banda que si trabaja en su música, el rockero de verdad, tiene más orgullo y no acude normalmente a estas prácticas para dar a conocer sus canciones. En cambio reggaetoneros, vallenateros y salseros si caen en estas prácticas tan injustas y de mafia de baja estofa, que terminan haciendo que la radio se vea como lo que es ahora, solo ritmos ‘sexuales’ y repetidos que se escuchan mientras los niños van o vuelven del colegio en sus respectivas rutas.

Solo la radio que no es comercial ha tratado de jugársela por otras propuestas y hacen franjas con músicos colombianos y extranjeros en inglés, francés u otros idiomas con excelentes propuestas, dentro de esas está la Radio Nacional de Colombia, Radiónica, la radio de la Universidad Distrital y Javeriana Estereo (y creo que se me quedan varias por fuera de la lista, que obvio no son tan populares), de hecho son las únicas que medio hacen la tarea de mostrar el trabajo de quienes mueren por la música y hacen la tarea completa de crear una banda, de hacer un disco y llevar gente a que los escuche y les siga con devoción. Estos grupos que hacen música bien sea de salón, de sala de concierto o de discoteca, pocas veces llegan a la radio porque ‘no son main stream’. Vaya ceguera!

Grupos como Profetas, Seis Peatones, Buraka Som Sistema, Alfonso Espriella, Mutemath, Primal Scream y cientos de otros buenos y añorados, jamás han llegado a estar en un top 20 de una estación comercial en Colombia, a pesar de su popularidad o excelencia en el escenario del Festival, así se haya visto derramar lágrimas a los asistentes en el Festival, pocos de los grupos han llegado a ser parte de la programación habitual de alguna radio del FM o siquiera del AM. La pregunta es: ¿ésto ocurre en la radio por miedo a ser muy ‘underground’, desconocimiento cultural y musical o física pereza de hacer la tarea y mostrar que hay gente trabajando bien? 

Si hiciéramos como los policias en requisa sorpresa y fuéramos al PC de los directores de radio o sus iPod, ¿encontraríamos en esos aparatos solo la música que se pone en las frecuencias que ellos dirigen? Creeríamos que no, que ahí podrían estar cientos de grupos que nosotros tampoco conocemos y que ellos disfrutan, ¿porqué le niegan a los jóvenes de ahora quedarse con propuestas tan vacías como las de un reggaeton o un vallenato de trasnoche, despecho y revolcón?

Que lástima que la radio tradicional y comercial se quedó en eso. Propuestas que van “a la fija”, parecen viejotecas, ‘radio recuerdos’ o bares trasnochados de cerveza y malos olores.  Nuevas canciones o propuestas solo se escuchan en estas emisoras si Madonna, U2 o Wisin y Yandel renuevan sus repertorios, de resto es muy raro ver rotación real y constante de los listados de canciones de la radio de ahora. Aun suena más B52’s y Guns N Roses, que las canciones de los músicos que se presentan en el Festival más importante de Colombia.

Alguna vez de visita en una disquera vimos un dato curioso, una canción de vallenato llevaba 64 semanas siendo la número uno (una de Jorge Celedón), es decir, más de un año contínuo los oyentes pidieron una canción más de 3 veces por teléfono. La pregunta es, ¿o la canción es exageradamente buena o hay muy pocas propuestas musicales vallenatas realmente buenas y nuevas? Creo que es el fenómeno más raro que he visto en comparación con otras radios de latinoamérica, porque la situación se dio con dos canciones del mismo artista por varios años. ¿Payola? …

En fin, lo que queda de experiencia es que la radio juvenil debe plantearse retos, de lo contrario seguirá siendo más vilipendiada de lo que ha sido hasta ahora. Impulsar nuevos talentos es rentable, eso construye movimientos, pensamientos e ideologías, seguir apostando por las canciones de los 80’s y 90’s como si fueran éxitos recien salidos del horno solo indica que la radio tiene una seria dificultad para plantearse la pregunta de qué es lo que mueve a la gente ahora y sobre todo al mundo entero.

Gracias Rock Al Parque, porque aunque seas criticado has traido con esfuerzo a los grupos que muchos quieren ver y que no suenan en la radio, gracias Rock Al Parque porque nos has dado cierres memorables como Fito Páez, Andrés Calamaro, Robi Draco Rosa o Charly García. Gracias radio pública porque nos das la opción de conocer el mundo, de escuchar nuevos sonidos y de ser independientes en gustos y opiniones.

Mientras esté en nuestras manos, trataremos de hablar de las nuevas propuestas musicales que realmente salen adelante y se mantienen en el tiempo, porque así como salen nuevos talentos, también hay muchos que intentan avanzar pero patinan en su intento y no lo logran.

¿Rock Al Parque debería seguir llamándose así?

Es un hecho que la música del mundo ha cambiado, que cada vez más hay menos rock en el mundo y sobre todo en latinoamérica. La organización del Festival debería hacerse la pregunta de si debe mantener el nombre o no.

Desde hace unos 5 o 6 años, son más grandes las voces que dicen que el Festival ya no es de rock sino de cualquier otra cosa, de hecho lo que promueve el festival es la diversidad musical, ya es hora que el festival se llame de otra forma y con eso se quitan de encima un montón de críticas.

Tanta democratización del festival ha hecho que la personalidad y el espíritu de la convocatoria sea cada vez tan diversa que ya no tiene sentido seguirlo llamando ‘Rock’, ya debería ser más bien el Festival de Verano, Festival de la música o cualquier otra denominación. Como quien dice, han metido tantos las manos en la sopa que ya no sabe a lo que debería.

Si los mismos organizadores no son capaces de hacer un festival con pocas críticas, deberían cerrarlo a las opiniones ajenas y hacerlo como ellos consideran que es lo ‘democráticamente correcto’ y evitar tantas columnas o descontentos. Cambiar el nombre es una opción, acabarlo también es posible. Empezar de cero es una opción responsablemente democrática.

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