“Diario de una crucifixión” un trabajo del aclamado grupo de danza L’Explose en la Casa del Teatro Nacional

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“Una pieza intensa y transgresora que engancha tu atención desde el comienzo”… Ricardo Leguízamo-Roca

Hasta este sábado 2 de junio, la obra “Diario de una crucifixión” se estará presentando en la Casa del Teatro Nacional. Con coreografía y dirección de Tino Fernández y dramaturgia de Juliana Reyes, este solo de danza-teatro se desarrolla dentro de una urna de cristal donde, durante 1 hora, el bailarín Ángel Ávila se debate entre el encierro, la culpa y las miradas inquisidoras, para darle vida a la serie de casi 40 variaciones del pintor irlandés Francis Bacon sobre el retrato del papa Inocencio X de Diego Velásquez. Religión, erotismo, sufrimiento, culpa y dolor se funden en esta nueva producción de L’Explose, realizada con el apoyo de la Consejería de Cultura de la Embajada de España. Una obra obligada para los amantes de la danza y de las artes plásticas. ¡Hasta el sábado!

“Uno de los trabajos de reflexión, racionalización y observación más interesantes de los últimos tiempos (…) Ávila parece llegar a la celda transparente de la escenografía directamente de los cuadros de Zurbarán, y luego las escenas tienen marcas de agua indelebles que, como decía, llegan de la plástica, pero sin obviedad, como los Esclavos y Prisioneros de Miguel Ángel, el expresionismo aterrador del Grito de Munch y hasta las imágenes oníricas que parecen sacadas del Jardín de las delicias del Bosco”. Emilio Sanmiguel, EL NUEVO SIGLO

“Durante una hora intensa, nos hace pasar por una serie de momentos en los que se conjugan religiosidad y erotismo con símbolos como la piedra fundadora de la Iglesia ó el pequeño tubo de vidrio en el que el intérprete recoge su sudor y que se asemeja a la reliquia que recoge el mundo con la sangre de un papa”. Alberto Sanabria, EL TIEMPO

“En el caso del Diario de una crucifixión el asunto es a un precio más riesgoso puesto que es el cuerpo del bailarín el que se expone a su propio desmoronamiento. Cuando se desnuda, cuando el papa se desintegra y su cara es un borrón sin cuenta nueva, uno comienza a formar parte de su asfixia y el espectáculo (o mejor, la experiencia), se torna fascinante y, al mismo tiempo, siniestra. Hermoso y solitario cónclave el que nos propone, una vez más, Fernández y su enigmática dramaturga”. Sandro Romero para VIVE.IN

Temporada hasta el sábado 2 de junio
Funciones: Miércoles a sábados 8:00 p.m.
Boletas: $30.000

Fuente: Teatro Nacional