Grandes clásicos de la literatura en el Festival Iberoamericano de Teatro

145 0

En el XIII Festival Iberoamericano de Teatro no podían faltar los clásicos inolvidables del teatro, la literatura y el cine. Tendremos versiones de Shakespeare que rompen totalmente con los montajes tradicionales:  Chejov convertido en circo, Ibsen llenando el escenario de colores y el teatro del absurdo en su máxima expresión. Obras clásicas para no perderse que sorprenderán por sus innovadoras y deslumbrantes propuestas.

'La odisea' de Homero una de las obras destacadas

Para comenzar este jugoso menú de clásicos, hay un plato de tres obras del gran maestro William Shakespeare. Todos los montajes proponen distintas visiones estéticas de los textos del autor inglés, que no sólo muestran diferentes lecturas de sus obras sino que también rompen con la forma clásica del teatro Isabelino. Hamlet, de la compañía surcoreana Street Theatre Troupe, es un montaje realizado por el mayor experto en Shakespeare de oriente, Lee Youn Taek. Es un espectáculo que recrea la historia del príncipe de Dinamarca y cómo este venga la muerte de su padre, todo en un contexto oriental, utilizando el recurso del ritual coreano. Por otro lado, está la versión de Macbeth del Teatro Estatal de Música y Drama Tbilisi Vaso Abashidze de Georgia, dirigida por  David Doiashvili. En esta versión, el director decidió que la historia fuera contada a través de las tres brujas, que narran con humor y con un estilo de cabaret la historia del general Macbeth y su esposa, quienes llevados por la avaricia de poder asesinan al rey y enfrentan así la locura y la muerte.

La última cuota internacional Shakesperiana es además una de las obras imperdibles del Festival: Julio César de la compañía Centro Dramático Nacional de Orléans. Aunque el director Arthur Nauzyciel y su compañía son de ese país, Nauzyciel decidió hacer el montaje con actores del American Repertory Theater de Boston, quienes dan vida a un Julio César enmarcado en la época de Kennedy y hablan de la traición política a partir del clima de Estados Unidos de los años sesenta. Una de las coproducciones que se estrenará en Bogotá es la Tempestad, última obra escrita por el autor inglés. Es un espectáculo elaborado en conjunto entre el Teatro Varasanta y uno de los directores más arriesgados de Polonia, Piotr Borowski.

También llegan a Bogotá dos de las más importantes obras que no pueden faltar en cualquier biblioteca de clásicos antiguos. Por un lado está la gran Epopeya de HomeroLa Odisea, montada por el Moderno Teatro de Muñecos de Costa Rica. Esta compañía hace una versión del viaje de regreso de Ulises en técnica de muñecos. Es un espectáculo hermoso que se puede disfrutar en familia, pues logra cautivar a grandes y chicos. Al otro lado del espectro está una hermosa versión de Electra, basada en los textos de Sófocles y de Eurípides. El montaje es traído a Bogotá por el Teatro Nacional Radu Stanca de Sibiu de Rumania. Es una desgarradora versión de la tragedia de Electra y su hermano Orestes, quienes vengan el asesinato de su padre Agamenón, acompañada de instrumentos y música tradicional rumana.

No podía faltar uno de los grandes autores del teatro moderno, Henry Ibsen. Su obra más popular, Casa de Muñecas, tendrá una versión en el XIII Festival, que estará a cargo del Teatro Oberhausen de Alemania, la cual ha recibido ya una gran cantidad de premios por este montaje. El joven director de la obra, Herbert Fritsch, elaboró una versión electrizante de la historia que habla de la liberación de la mujer. Una estética totalmente kitsch, de colores fosforescentes, vestuarios modernos y recargados, hacen parte de este vibrante espectáculo. De oriente, también llega un mágico montaje de la única obra fantástica de Ibsen, el Peer Gynt, del SPAC (Shizuoka Performing Arts Center). Los actores y músicos de esta obra viajaron a África para aprender a interpretar música de esa región e incorporarla al montaje, que habla de países distantes y misteriosos. Ya en África, los actores se dieron  cuenta de que nunca lograrían interpretar esta música como los mismos africanos y por eso decidieron montar canciones japonesas con los instrumentos del continente vecino. Así, este Peer Gynt se transformó en una versión llena de magia y música, al maravilloso estilo ceremonioso de los países orientales.

Los alemanes no se quedan atrás. Para este Festival vienen tres obras representativas del teatro alemán moderno. Leonce y Lena del Teatro Cluj de Rumania, es una versión con estética barroca de una de las comedias alemanas más representativas del siglo XIX, escrita por Georg Büchner. Cuenta la historia de dos príncipes que huyen de sus hogares porque serán obligados a casarse sin tan siquiera conocerse. En la huída se conocen y se enamoran sin saber que cada uno es precisamente de lo que huían. Además veremos dos obras clásicas alemanas de principios del siglo XX. Por un lado estáCuando estaba muerto del Teatro Nacional de Drama Esloveno, dirigida por Diego de Brea. Aunque esta obra no está basada en un clásico de la literatura, sí toma un clásico del cine mudo dirigido por Ernest Lubitsch y llamado de la misma forma. Una comedia que no contiene diálogos, y tampoco cuenta con figuras femeninas, ya que los hombres hacen todos los papeles. Cuando estaba muerto se narra a partir de la gestualidad, la historia de un marido que finge su muerte para poner a prueba a su esposa. Por otro lado, está la gran obra del teatro moderno, La persecución y asesinato de Jean-Paul Marat, de Peter Weiss, escritor ruso nacionalizado en Alemania. Ésta versión es producida por el Teatro Libre de Bogotá y dirigida por Ricardo Camacho, contiene una obra de teatro dentro de la obra. La historia se desarrolla en el asilo de Charenton, donde el marqués de Sade decide hacer un montaje teatral que narra el asesinato del líder de la revolución francesa Jean-Paul Marat.

El teatro del absurdo también tiene cabida en el XIII Festival Iberoamericano de Teatro. Obras que cuentan con ese componente de falta de lógica y respuestas absolutas. El gran clásico, Esperando a Godot de Samuel Beckett, llega esta vez de la mano del gran director del absurdo, el rumano Silviu Purcãrete. La música, iluminación y la tensión dramática son llevadas con total maestría y sobriedad por Purcãrete con el fin de adentrarnos a un mundo donde no hay tesis ni moralejas; solamente repeticiones y la espera del misterio Godot. Una unión entre Colombia y Suiza trae una versión maravillosa del Rinoceronte de Ionesco, obra representativa del teatro del absurdo que nos cuenta la historia de un pueblo cuyos habitantes sufren de una epidemia de “rinocerontitis” y sólo un hombre sencillo y algo borracho se resiste a perder su personalidad. Esta obra es dirigida por la suiza Isabelle Matter, y es una coproducción entre el Teatro Nacional el teatro suizo Des Helices.

Por último, el Festival cuenta con una maravillosa obra que no está basada en una novela o texto teatral, pero sí en las clásicas cartas de Chejov, de las que se han hecho gran cantidad de compilaciones.Donka, una carta a Chejov, dirigida por el suizo Daniel Finzi Pasca y representada por su Compagnia Finzi Pasca y el Festival Internacional de Chejov, cuenta la vida y pasiones del autor ruso en clave de circo.

Opiniones / Comentarios

Otros links relacionados