Fabio Rubiano califica como ‘Maravilloso’ el personaje de Rodrigo Lara Bonilla

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Fabio Rubiano

Con un personaje que califica como “maravilloso”, Fabio Rubiano regresó a las noches de Nuestra Tele.
Ya sea como actor, director o escritor, Fabio Rubiano es de esos profesionales que se mueve como pez en el agua en la televisión, el cine o el teatro. Un artista que puede ser considerado como uno de los más versátiles en nuestro país y que en la actualidad lo demuestra con la interpretación de un líder que los colombianos aún extrañan, Rodrigo Lara Bonilla, un hombre que nunca vendió sus principios y falleció víctima de las balas del narcotráfico.

Para la construcción de este personaje, y a diferencia de lo que muchos podrían pensar, el actor prefirió no buscar referencia de quienes conocieron a Lara Bonilla. “Los libretos fueron mi herramienta fundamental, ‘Alias el mexicano’ es una historia muy bien escrita sustentada por una detallada investigación que me dio todos los elementos necesarios para hacer mi interpretación. Tomé algunas características específicas buscando siempre no exagerar y evitando al máximo la imitación que pudiera desvirtuar los valores de este hombre histórico”.

Para Fabio Rubiano, ‘Alias el mexicano’ se aleja mucho de las series que tratan el tema del narcotráfico, pues a diferencia de las demás, el protagonista es un villano en toda la extensión de la palabra. “En esta producción estamos contando la historia de Gonzalo Rodríguez Gacha, un hombre sin principios, ni limites por alcanzar sus propósitos. Un hombre desprovisto de carisma y lleno de maldad, un tipo que lejos de querer, los televidentes repudian y esperan que le llegue la justicia”.

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“EN COLOMBIA ESTAMOS RETORNANDO A NUESTRAS HISTORIAS, SOMOS LOS COLOMBIANOS QUIENES DEBEMOS CONTAR NUESTRA REALIDAD”

¿Cómo fue interpretar el personaje de Rodrigo Lara Bonilla?
Un reto muy grande, pues siendo un personaje histórico y de esta talla, uno no puede hacer cosas diferentes a las que hacía el personaje, ni elaborar textos o elementos ajenos a él. Esa es la dificultad con los personajes históricos, que como actor no puedes ficcionalizarlos. Por fortuna, la estructura del libreto y toda la investigación que se hizo a cerca del personaje me llenaron de elementos para hacer mi trabajo. Según Mauricio Navas (libretista), cada cosa que dijo el personaje fue constatada con la familia.

¿Cómo se construyó este personaje?
Yo preferí no hablar con la familia, me basé en la estructura dramática para estar involucrado con la historia que estaba planteando el libreto, más que con la historia de la vida real, pues aunque parecieran la misma cosa, no estábamos haciendo la vida de él, sino la de Gonzalo Rodríguez Gacha, y aunque en la serie hagamos un homenaje a un personaje como Rodrigo, yo preferí que mi personaje se integrara a la historia.

¿Es una dificultad extra, interpretar a un personaje que existió en la vida real?
Sí. Empecemos con el parecido físico, yo no me asemejo para nada a él, los de maquillaje y vestuario hicieron un gran trabajo, que me permitió acercarme un poco. Otro aspecto es el respeto por su memoria, es muy difícil, pues cualquier gesto puede desvirtuar el personaje. Nuestro objetivo fue evitar la imitación, pues cuando se imita, se corre el riesgo de volverse una caricatura.

¿Interpretar a este personaje le dejó alguna lección?
Rodrigo Lara me deja una lección de valentía, fue un hombre sumamente valiente y de una gran honestidad que ahora me permite decir, sí hay políticos honestos. Fue un hombre que se arriesgó y se jugó la vida por sus principios, aun sintiendo miedo, nunca perdió su sentido del humor y asumió la política como debe ser: pensando en el bien común por encima del bien propio. Así mismo, gracias a él aprendí que la política debe estar basada en las ideas, pues no se trata de comportarse como un emperador e ir a regalar dinero o electrodomésticos, hay que dar soluciones de vida.

¿Qué piensa de las series que tratan la temática del narcotráfico en Colombia?
Que hay que hacerlas. ‘Alias el mexicano’ tiene una ventaja y es que hay un trabajo fuerte y dedicado para que el personaje principal no sea un personaje adorable, ni carismático. Por lo general los asesinos y dictadores son carismáticos. Decían por ejemplo, que Pinochet o Hittler eran muy buenos conversadores y tenían cierta afinidad con el arte, pero eso no quiere decir nada, lo importante es evaluar sus acciones como político.

¿Qué opina de la televisión colombiana?
Hay un renacer. Estábamos asustados pues luego del boom de ‘Café con aroma de mujer’ y ‘Yo soy Betty, la fea’, esas novelas que hablaban de nosotros y con nuestro lenguaje, retrocedimos a formatos internacionales que no representaban nuestra manera de producir. Ahora, estamos regresando a nuestras historias y lenguaje, estamos creando nuestro realismo.

¿Por qué recomienda ver ‘Alias el mexicano’?

Porque es una historia muy seria, hecha con una profunda investigación que está trabajada desde las víctimas y no desde los victimarios. Otro argumento es que el nivel actoral es muy bueno. Sebastián Calero (Rodríguez Gacha), Marcela Valencia (Benilda), Carolina Gaitán (Ana Belén), Nicolás Rincón (Julián) y Rafael Novoa (Coronel Ramírez) hacen una serie muy equilibrada. Es una producción hecha con mucho cuidado, rodada a una sola cámara. Es como ver cine en televisión.

¿Qué opina de la política en Colombia?
Me parece que en este momento está viviendo una transformación dinámica, por ejemplo, independientemente de estar o no de acuerdo con Petro, se ha generado movimiento y sensación de protesta, eso quiere decir que se está haciendo uso del poder democrático.

Escuchándolo hablar con tanta propiedad de la política, se me ocurre preguntarle. ¿Ha pensado alguna vez en ser candidato político?
No. Yo prefiero ser feliz, yo profeso otra religión que es el teatro, ahí me muevo con ciertas dificultades, pero es lo mío y zapatero a sus zapatos. Me gusta la política, pero como espectador y con la esperanza del ejercicio democrático, con la esperanza de ver un país en paz y próspero que aprovecha todo el potencial que tiene, donde hay una creatividad desbordada, el problema es que gran porcentaje es para la maldad. Podemos enviar estupefacientes en cocos sin abrir y ese tipo de cosas. Ahí es donde me cuestiono como no la utilizamos para bien.

Sabemos que usted fue mesero, operador de máquinas de escribir, vendedor de artículos de cuero. Estudió bioquímica, ingeniería industrial, biología y economía. ¿Cómo llegó a la actuación?
Yo nunca dejé la actuación, desde el bachillerato siempre hacía obras de teatro y quise estudiar arte dramático, literatura o algún tema afín con las humanidades y con el arte. Pero, en la adolescencia uno no quiere hacerles ese daño a los papás y por eso me presenté a todas esas carreras y fui descubriendo que ninguna era la mía. Hasta que llegué al arte dramático y fue la única que terminé.

Actor, director y dramaturgo. ¿En cuál se siente más cómodo?
Mi oficio básico es escribir y dirigir. La actuación es muy emocionante, lo que pasa es que como nos formamos en Colombia uno aprende a hacer de todo. Es muy difícil desligar una cosa de otra.

¿Hay algún personaje que quisiera interpretar?
Todos. Uno siempre quiere hacer algo de Shakespeare. Hay un personaje en especial que me maravilla, pero que no creo tener la fortaleza de interpretar y es John Frotar, personaje central de Las brujas de Salem, los grandes malvados siempre son exquisitos a la hora de interpretar.

Sí hoy un aspirante a actor le pregunta cuál es el camino para lograr trascendencia. ¿Qué le diría?
Estudiar. Estudiar, ensayar y repetir. En la repetición está la perfección. No se trata de repetir lo mismo, lo que se busca es encontrar nuevos elementos e ir avanzando y que trabaje en equipo. Eso de sentirse el gran actor, el gran director, no ayuda. Nuestra profesión es un equipo creativo. Siempre hay que estar atento a escuchar y desechar.

Fuente: Canalrcn

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