En 2011, Jorge Lanata inició un viaje a través del mundo buscando gente que pudiera cambiar la suerte del planeta y su entorno. Con esta idea, viajó por Londrés, Katmandú, Boston, Medellín, Los Ángeles, Oslo y París buscando pistas y secretos para dar con el paradero de las personas que podían hacerlo, y ver por qué cada una de ellas estaba seleccionada para tal misión. A partir de Mayo, la segunda temporada de “26 PERSONAS PARA SALVAR AL MUNDO” vuelve a Infinito; se estrenará el domingo 20 de Mayo a las 10.00 p.m., en exclusivo por Infinito.

Un cartógrafo con pinta de hippie, un monje budista de sonrisa amable, un violinista que dice curar con la música, un emprendedor de Internet que inventó una enciclopedia mundial, un maestro noruego, dos trabajadores sociales argentinos, un cantante de fama internacional, un visionario de la web y cientos de jóvenes indignados en Madrid y Nueva York: a todos ellos fue encontrando Jorge Lanata durante la primera temporada de “26 Personas para Salvar al Mundo”. A partir de Mayo, llegarán nuevas revelaciones.

En la segunda temporada de la serie, Jorge Lanata continuará con la búsqueda de las personas que pueden salvar al mundo. En ese viaje, que no sabe ni cómo ni dónde terminará, Lanata encontrará nuevamente personas inesperadas. Entre muchos otros, algunos serán Robin Murphy, creador del grupo Robótica sin fronteras; Asimo, un robot con apariencia de niño astronauta pensado para ayudar a la gente; Rodolfo Llinás, un neurocientista que cuenta en qué lugar del cerebro se localizan el amor y el odio; Emmanuel Jal, un ex niño soldado sudanés que ahora, como cantante de fama internacional, usa su música para rescatar a chicos de la guerra con la ayuda de Peter Gabriel y George Clooney; François Pieenar, ex jugador de rugby, capitán de los Springboks de Sudáfrica, que llevó a su selección a la victoria en la Copa Mundial de Rugby de 1995, un episodio que Nelson Mandela utilizó para lograr la unificación del país; Howard Gardner, profesor de Harvard y autor de la teoría de las inteligencias múltiples; Gillian Lynne, bailarina, actriz, directora teatral y de TV, además de coreógrafa de algunos de los más famosos musicales de Broadway como Cats y El Fantasma de la Ópera; y Martin Rees, reconocido astrofísico y profesor de Cambridge, que se pregunta si es que nos queda tiempo, y cuánto, para salvar al mundo.

En el episodio de estreno, el domingo 20 de Mayo, titulado “El viento”, se podrá ver a Jorge Lanata a mitad de camino de un viaje que comenzó en Londres y que lo llevó luego a Katmandú, Boston, Medellín, Madrid, Los Ángeles, Oslo y París. En su búsqueda por encontrar a las 26 personas que podrían a salvar al mundo, el periodista ha escuchado ya diferentes voces:
“El mundo es impredecible”, le dijo Zygmunt Bauman, creador del concepto de modernidad líquida.

“No nos queda más opción que cuidar lo que tenemos”, opinó el cartógrafo Carter Emmart, creador del primer mapa 3D del universo.

“¿Por qué no es posible la no violencia?”, se preguntó el cantante colombiano Juanes.

“Si todos elegimos nuestra manera de hacer un mundo mejor, habrá una diferencia”, arriesgó Jimmy Wales, creador de Wikipedia.
Finalmente, “Las revoluciones siempre empiezan con una pequeña idea que luego encarna en los demás”, dijo Lanata, y decidió continuar el viaje.
Jorge volverá al encuentro de los jóvenes indignados de España y Estados Unidos, dónde soplarán vientos revolucionarios. En Madrid, Fabio Gándara, gestor del movimiento 15-M, dirá: “Lo que estamos pidiendo es una participación ciudadana en la política desde la base. Por fin la gente se está despertando”. En Washington, se sumará Molly Katchpole, una niñera de 22 años, que afirmará: “Si trabajás 40 horas por semana, tendrías que ganar suficiente dinero como para llegar a fin de mes”. Se agregarán también otras voces: Jerry Ashton, un cobrador de deudas profesional que terminó uniéndose a los indignados de Wall Street; Ronny Nuñez, un dominicano que trabaja como maestro suplente en escuelas públicas de Nueva York; Peter Goodman, Editor General de Economía del Huffington Post. “Esto no es una revolución, es un renacimiento”, le dirá Goodman a Lanata.

En Los Ángeles, Mike Prysner, un ex soldado en Irak, dirá: “¿Una revolución parece tan imposible? Hubo un líder que dijo: Toda revolución es imposible hasta que sucede y luego es inevitable”. Por su parte, en Nueva York, Kristin Ross, profesora de la Universidad de Nueva York experta en el Mayo Francés afirmará: “La revolución ya está sucediendo. La gente está interesada en cambiar su manera de vivir”; mientras que el sociólogo James Petras opinará: “Los sistemas no cambian por las contradicciones internas, sino por gente que hace que las cosas sucedan”.

Después de los valiosos testimonios, Jorge Lanata concluirá: “Es difícil que el viento deje de soplar. Decía Jean Paul Sartre que la verdad es como una venda que cuando se corre de los ojos no puede volver nunca al mismo lugar en el que estaba”.

El domingo 27 de Mayo, en “Hombre de aluminio”, Lanata iniciará el camino en California, Estados Unidos. Jorge llegará al Disney de Los Ángeles en busca de uno de los mayores sueños del hombre: el intento de sacar de una maraña de cables y aluminio, algo semejante al ser humano. “Tal vez sean los robots quienes vayan a salvar al mundo”, se preguntará. Allí, se encontrará con ASIMO, un robot humanoide de la altura de un niño (1,40 metros) y con el aspecto de un astronauta.

“Creamos un robot que pueda ayudar a las personas y que sea un beneficio para la sociedad. Cada paso que ASIMO da, cada vez que sube escaleras o corre, es una máquina que está haciendo cosas increíbles. Creo que destaca lo especiales que somos los seres humanos”, le dirá a Lanata el programador del humanoide, Erik Wedin.

En Dallas, Texas, el periodista argentino se encontrará con David Hanson, un genio loco de la robótica premiado por la NASA que usa la planta baja de su casa para desarrollar inteligencia artificial, es decir, gestos que permiten a los robots dudar, emocionarse y mirar con atención, entre otras cosas. “Estos robots eran una fantasía hace 200 años o inclusive hace 50. Hoy tenemos la tecnología para hacerlo posible. Con el tiempo experimentarán cosas como nosotros lo hacemos. Van a sentir y tener conciencia al igual que la gente, de una forma muy parecida. En ese momento tendremos que pensar en los derechos de los robots. Eso cambiará la historia”, le dirá Hanson a Lanata.

No muy lejos, en College Station, una pequeña ciudad también del estado de Texas, está Disaster City, un predio de 52 hectáreas donde se reproducen todos los desastres posibles: trenes chocados, árboles caídos, escombros, autos volcados. En esa maqueta real de ciudad arrasada, Lanata se encontrará con Robin Murphy, alma mater de CRASAR, Centro de Robots para Búsqueda y Rescate, quienes actuaron en el 11-S y en Katrina; su última misión fue en Japón luego del tsunami de 2011. “Los robots son herramientas muy inteligentes usadas para hacer cosas que la gente no puede hacer, que los perros no pueden hacer. Para ir a lugares a los que ellos no pueden ir o bajo condiciones en las que no pueden llegar”, le explicará Murphy a Lanata. Y Sean Newsome, especialista en rescates submarinos, recordará su experiencia en Japón: “Fue duro, encontrar 45 celulares sabiendo que la gente siempre tiene sus celulares con ellos, encontrar mochilas escolares con libros y almuerzos dentro”.

En Washington DC, Peter Singer, uno de los mayores especialistas mundiales en guerras y armas del siglo XXI, le mostrará a Lanata el lado oscuro de la robótica: “Cada vez vemos más participación de los robots en la guerra. Sólo el Ejército de los Estados Unidos tiene más de 7 mil robots en el aire y 12 mil en tierra”. En relación a esto, David Hanson admitirá: “Sabemos qué tan atemorizantes pueden ser gracias a Terminator y a Hal de Odisea del Espacio. Los robots se vuelven locos y empiezan a matar gente”. Sin embargo, su mirada será esperanzadora: “Por eso, debemos crear máquinas inteligentes, máquinas súper inteligentes con profunda compasión y sabiduría que puedan resolver estos problemas en formas que los humanos no”, afirmará.

Antes este testimonio, Lanata decidirá creerle: “Los robots no tienen calor en las manos, pero no es imposible que alguna vez lo logren. Tal vez podamos sentirnos menos solos”, concluirá.

“26 PERSONAS PARA SALVAR AL MUNDO” regresa con su segunda temporada todos los domingos, a partir del 20 de Mayo, a las 10:00 p.m., con repeticiones los martes a las 11:00 p.m.

Fuente: Mediática

 

Opiniones / Comentarios

Otros links relacionados