‘Mi gran boda gitana’ nueva serie que muestra el día a día del mundo gitano

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¿Pensaba que los gitanos solo viven en Europa y la antigua Unión Soviética? La realidad es que se estima que hay un millón de gitanos viviendo en Estados Unidos, quienes por lo general mantienen un bajo perfil, a fin de esquivar la discriminación de la que a menudo son el blanco. TLC se introduce en el corazón de esta hermética sociedad para mostrar a la audiencia el día a día del mundo gitano en EE.UU. en una nueva entrega de la popular serie Mi gran boda gitana. Los nuevos episodios se emiten los sábados a las 9:00pm a partir del 18 de agosto.

Con raíces que derivan de diversos puntos de Europa, los gitanos estadounidenses, tal como aquellos que viven en el Viejo Mundo, tratan de aferrarse a estrictas tradiciones ancestrales que mezclan con las exigencias de una sociedad moderna y cambiante. El resultado es una fusión explosiva donde prevalecen costumbres y comportamientos que muchos tildan de anticuados, extravagantes, escandalosos y hasta inapropiados.

Y no es de sorprenderse ya que, geográficamente, muchas comunidades gitanas se han establecido en estados como Ohio, Georgia, Carolina del Norte y Virginia, donde la mentalidad de los lugareños tiende a ser más conservadora que en otras zonas del país. Desde allí los gitanos estadounidenses abren las puertas de sus hogares y casas móviles e invitan a la audiencia a ser testigos de sus bautizos, primeras comuniones, bodas y otras celebraciones donde siempre se puede contar con copiosas cantidades de borlas, encajes y pedrería, ya que la idea es siempre superar en tamaño y “originalidad” a la celebración anterior.

Tal como en Europa, los gitanos de Estados Unidos también se casan muy jóvenes. De hecho, a los 14 años de edad, algunas gitanas ya han completado el entrenamiento que las convertirá en dedicadas esposas y entre los 15 y los 16 lo normal es contraer matrimonio. Las bodas son un espectáculo digno de ver sobre todo por los trajes de novia y de damas de honor en los que estas familias no escatiman en gastos, ni en adornos.

Para llevar estos excéntricos trajes del concepto a la realidad, las gitanas estadounidenses solo confían en la diseñadora Sondra Celli, cuyo atelier en Boston, The Sondra Celli Company, se ha convertido en la meca de los trajes para las celebraciones más importantes de esta comunidad. En la serie, los televidentes conocerán más fondo a este personaje que, sin ser gitano, forma parte integral de la comunidad y como ésta y su equipo de costureras trabaja de sol a sol para satisfacer a cabalidad las exigencias de esta singular clientela.

Al igual que en los episodios dedicados a los gitanos ingleses e irlandeses, en estos nuevos capítulos de MI GRAN BODA GITANA los televidentes conocen a esta sociedad aferrada a sus tradiciones y cómo sobrevive en un mundo lleno de prejuicios.

Fuente: Síntesis