Omar Vásquez

“Loco es aquel que se atreve a ser sí mismo. Paz para Colombia. Ponle picante a la vida”, con esta frase y un mensaje para las víctimas de la guerra y las madres de Soacha, se despidió de sus compañeros de la Casa Estudio, Omar Vásquez después de que se conociera que fue el participante que menos apoyo recibió por parte del público.

Esta tal vez, sea la primera vez que se presenta una eliminación de más de tres habitantes de la Casa Estudio, pues no sólo se fue Omar, sino que con él también se fueron Rebeca y Chucho, dos personajes creados por el llanero durante el programa.

Precisamente con Rebeca y Chucho, Omar ponía en práctica sus conocimientos como Comunicador Social y Periodista y a través de entrevistas, sacaba a relucir una que otra verdad entre sus compañeros. “Estos personajes se convirtieron en mi forma de confrontar, pero a la vez, no era yo el que hacía esa confrontación. A través de ellos yo decía las cosas que sin disfraces no tenía la valentía de decir, pero que sabía que estaban pasando. Eso ayudaba a que muchos nos desahogáramos y liberáramos un poco las tensiones”, cuenta Omar.

Además de las experiencias, el aprendizaje y las buenas amistades que formó en la Casa Estudio, Omar de 21 años, se llevó una caja pintada en forma de cubo rubik como recuerdo de su primera amenaza por talento, y dentro de ella, los objetos para caracterizar a Rebeca, a Chucho y el polémico ají con el que generó una tensa situación entre sus compañeros.

Omar también es recordado por ser el primer participante en la historia del reality que intentó escaparse de la Casa Estudio y por llevar una mata al último Cara a Cara, queriendo demostrar la similitud de ésta con uno de sus compañeros.

Más tranquilo, pero con la ansiedad propia que le genera su salida de la Casa Estudio y el regreso, a lo que él mismo llama el mundo real, Omar habló de los cambios que trajo para su vida el paso por el reality y lo que viene ahora en sus proyectos como actor y además, como Comunicador Social, título que recibirá en los próximos días.

ENTREVISTA: “SOY UN POCO LOCO Y ESTO EMPEORÓ ALLÁ ADENTRO, ESO ME AYUDÓ A ENCONTRAR MI PROPIA VERDAD”

¿Por qué decidió entrar a Protagonistas de Nuestra Tele?
Yo no soy un participante prototipo de reality, porque soy periodista político de conflicto, e inicialmente parecía que no tenía nada que hacer en la Casa Estudio, pero entré con toda la intención de sacarle el provecho al reality, no sólo para aprender, sino para darme a conocer y terminé enamorándome de todo lo que pasaba allá.

¿Para qué le sirvió su paso por el reality?
Para crecer más como actor en formación que soy, y como periodista, pues conocí unas historias que en ninguna otra parte habría encontrado. Precisamente estando en la Casa Estudio, nació la idea de escribir un libro con todos esos mundos que encontré, porque en cada uno tenía algo maravilloso.

¿Qué fue lo más difícil?
Estar sin mi familia y mis amigos, fue muy duro. No poder escribir, ni leer, también me iba enloqueciendo. A esto hay que sumarle la convivencia, porque son personas con las que se comparte realmente todo, las 24 horas del día. Además, en esos momentos muertos, en los que no hay nada que hacer y uno se pone a pensar, se crea un sentimiento de negación, en el que uno se convence que eso no es para uno, pero es porque uno cree que no está aprovechando el tiempo, digo cree, porque realmente todo el tiempo se aprovecha, hasta esos espacios sirven para pensar y reflexionar.

En todas las temporadas del reality, usted es el primer participante que intenta escaparse de la Casa Estudio ¿Qué lo motivó a tomar esta iniciativa?
Eso fue el resultado de un cúmulo de cosas que estaban pasando. Sentía que no estaba logrando el reconocimiento que quería y que por el contrario estaba creando una mala imagen. No quería que me eliminaran en la primera etapa del programa y sentía que estaba en peligro. Cuando venía la semana de ‘La Revolución’, la tensión creció mucho y fue cuando sentí que la estaba embarrando al estar en el reality y de un momento a otro me dio el arranque de irme. Si no hubiera sido por Andrés, quien evitó que saliera, hasta ahí hubiera llegado mi paso en el reality y seguramente después me hubiera arrepentido.

Usted tenía una metodología pedagógica un poco fuera de lo convencional ¿Por qué decidió untar de ají las camas de algunos de sus compañeros?
Alguna vez dentro de mi formación como periodista tuve la oportunidad de entrevistar a Antanas Mockus y me llamó mucho la atención su pensamiento y su pedagogía. Cuando él se bajó los pantalones frente a un auditorio, lo hizo para llamar la atención de un grupo que estaba ignorando su charla y el mensaje que envío fue “si ustedes me respetan, yo los respeto”. Eso es una medida que mezcla lo drástico con el cariño, y en esa simbiosis de las dos cosas deja una enseñanza y eso fue lo que quise hacer, lograr que ellos sintieran la frustración y el mal genio que sintió el profesor de Inglés con su comportamiento hacia él y hacia la clase.

Pero eso desató una de los enfrentamientos más fuertes dentro de la Casa Estudio ¿Se arrepiente de haberlo hecho?
No me arrepiento de haberle echado ají a las camas, porque yo pensaba hacer un proceso de reflexión, e incluso estaba dispuesto a ayudarles a limpiar y hasta cederle mi cama al que quisiera. De lo que me arrepiento fue de lo que se generó después. Cuando yo veo que se armó la tercera guerra mundial en esa casa, entendí que había muchas rencillas latentes, porque realmente la convivencia estaba muy tensionante. Por eso fue que todos explotamos y terminamos haciendo y diciendo cosas que de pronto ni sentíamos. Eso me pasó a mí con Alejandro y Melissa. A ellos les dije cosas que no sentía y que después tuve que pedir perdón, porque las dije preso de la rabia y el descontrol.

De alguna manera, usted también terminó siendo víctima de su propio invento. ¿Se imaginó que iba a reaccionar de esa manera?
¡Jamás! Yo no soy un tipo violento y realmente ese día tenía tanta rabia que tenía toda la intención de golpear a Alejandro. Afortunadamente Sergio lo impidió. Me di cuenta que en la Casa Estudio uno es muy vulnerable a convertirse en el antónimo de uno mismo.

¿Cuál de las salidas de los participantes lo afectó más?
Todas, pero realmente hubo dos que particularmente me dejaron muy mal. Una fue la de Andrés, porque él era como la fuerza de todos. Él comenzó con el mundo de los espartanos, y nos motivaba a defender nuestro grupo con dignidad, y de un momento a otro dijo que se iba. La otra fue la de Diego, no sólo por la forma que salió, sino porque cuando se fue, él nos dijo que no nos preocupáramos porque él ya estaba acostumbrado al ‘no’. Eso me dio durísimo y después cuando yo veía que Santiago no estaba aprovechando la oportunidad, me daba mal genio y pensaba que Diego hubiera aprovechado tres veces más.

¿De dónde nace la idea de crear a Rebeca y a Chucho?
Ya adentro surgió la idea de crear un personaje como Rebeca, que nació siendo un poco idealizado, pensando en tener un personaje para entrevistar personajes políticos, magistrados, y poder entrevistar de una manera entretenida, como lo hacía Jaime Garzón, que fue un dios en este tema de sacar verdades a los políticos sin olvidar la profundidad del caso y a quien admiro y respeto mucho. En Casa Estudio no podía hacer política, pero quise mezclar la actuación con el periodismo y empezar a darle vida a un personaje como Rebeca, que me permitía confrontar y decir las cosas que yo mismo no era capaz.

¿Quiénes cree que lleguen a la final?
De hombres me gustaría que ganara Juver y entre las mujeres creo que Iris y Gaby darán la pelea.

¿Qué diferencia hay entre el Omar que entró a la Casa Estudio y el que sale hoy?
Salió un Omar más paciente, más amigo de los realities, más tolerante, un hombre más consciente de quién es y qué quiere, pero con más miedo a las personas. Me estoy enterando de todas las mentiras que nos dijo Yina, y sentir que una amistad se basó en mentiras, me hace desconfiar un poco más, pero también me hace sentir más fuerte. Recibí críticas muy duras, delante de todo un país, y eso necesariamente tiene que hacerte más duro. Espero y creo que salí siendo un mejor ser humano. Eso me alegra porque para ser un buen periodista, hay que ser primero una buena persona.

¿Qué viene ahora para su vida?
La próxima semana me graduó como Comunicador Social. Quiero aprovechar el reconocimiento que me dio el programa para mi carrera como periodista y el trabajo en temas de conflicto y víctimas. No me quiero quedar en la fama que sólo sirve para firmar autógrafos y tomarse fotos. Quiero ir más allá y por supuesto seguir con mi formación como actor y sacar adelante estas dos profesiones.

Fuente: Canalrcn

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