Rolando TarajanoDespués de ganarse el cariño del público con el personaje del Dr. Javier Burgos en las dos temporadas de A corazón abierto, el cubano Rolando Tarajano, regresa a Nuestra Tele para meterse en los zapatos de Francisco López, un hombre que por azares del destino, pierde su gran oportunidad de convertirse en Gerente Financiero de la entidad bancaria para la que ha trabajado durante diez años, y por si fuera poco queda desempleado, viéndose en la obligación de asumir las labores del hogar como amo de casa. Para Tarajano, ser el protagonista de la serie que muy pronto llegará a las noches de Nuestra Tele, significó una gran experiencia en su carrera como actor y director de teatro y televisión. A través de Francisco, el cubano pudo explorar como el mismo lo señala “los avatares de un hombre cotidiano con todo lo que se tiene que enfrentar en la vida de una sociedad como la de nosotros”. Y aunque disfrutó mucho interpretándolo, también confesó que sintió un poco de temor y este nuevo papel fue el protagonista de muchas noches de desvelo, pues si bien ya había hecho comedia anteriormente, sus personajes siempre se han caracterizado por ser dramáticos y con cargas emocionales muy fuertes. No obstante, después de un largo proceso de casting, cuando se enteró de que sería el actor principal, se concentró en estudiar las características de este hombre y conjuntamente con los directores, construyeron un ser humano real, que en medio de su tragedia, les enseñará a los televidentes que valores como el amor, la amistad y la lealtad están por encima de la ambición y el poder. “PARA MÍ INTERPRETAR ESTE PERSONAJE FUE UNA GRAN RESPONSABILIDAD, POR EL HECHO DE DARLE EL TONO DE COMEDIA Y DE MELODRAMA AL MISMO TIEMPO” Háblenos sobre las características de Francisco Él es un hombre lleno de avatares que podrían ser la epopeya de un individuo cotidiano con todo lo que se tiene que enfrentar en la vida de una sociedad como la de nosotros. La historia de Francisco parte desde el momento en que se queda desempleado, pero es un hombre común que va a convertirse en un ser extraordinario, esa es la historia más hermosa que tiene el planteamiento de la serie, porque hace de esa circunstancia de quedarse sin trabajo, una oportunidad para que su vida se transforme. Para mí interpretar este personaje fue una gran responsabilidad, por el hecho de darle el tono de comedia y de melodrama al mismo tiempo. Trabajamos con niños maravillosos y fue una experiencia increíble. A partir del momento en el que se queda desempleado, ¿Cómo empieza a cambiar su entorno? Cosas que él no tenía atendidas en su vida como sus hijos, empiezan a fracturase porque sostener económicamente su hogar con la estabilidad de tener un empleo genera muchos problemas y esto obliga a Francisco a irse a un viaje al interior de su familia y él la empieza a ver un poco disfuncional, pero lo que nunca falta es el amor de él por su esposa Mariana y sus hijos, eso es lo que lo hace un personaje hermosísimo y la comedia muestra también a una persona llena de ingenuidad. El reto mío fue hacerlo real, saber que este tipo de personas existe, viven con nosotros y son esas personas responsables de que el amor y el optimismo también existan. ¿Y qué sucede con su matrimonio con Mariana después de que se queda sin trabajo? Su relación con Mariana empieza a tambalear, se produce un desbalance tremendo, a ella por cosas de la vida le empieza a ir mucho mejor laboralmente y a él le empieza a ir muy mal. Mariana tiene muchas ambiciones sociales de tener un mejor status y deja de amar a su esposo, eso a él lo derrumba bastante. Sin embargo, lo que cambia en la historia es la circunstancia que él enfrenta la fatalidad de lo que sucede en su vida a partir del optimismo, el mundo se le está derrumbando, pero él está sonriendo. ¿Cómo fue para usted el proceso de enfrentarse a ser amo de casa, teniendo en cuenta que no es algo muy común en los hombres? Las labores domésticas en mi punto de vista personal no tienen problema, yo sé hacer de todo en la casa. Sé lavar, planchar y cocinar desde muy joven, tuve etapas en mi vida de vivir solo por diferentes circunstancias y a eso no le veo inconveniente. Pero en el caso del personaje, encontré cosas muy bonitas porque es un hombre que se la pasa toda su vida dentro de un banco y no sabe ni preparar un arroz, esto produce un nivel de comicidad dentro de la historia que es maravilloso. A él le pasa de todo, se le explota la olla de las lentejas, se quema la comida, nadie quiere hablar con él porque todo está lleno de fatalidad. Ese lunes que para Francisco es su día ganador de su vida empieza una etapa negra en la que todo le sale mal. Vemos que a medida que avanza la serie, Bertha (Katherine Vélez) la vecina de Francisco que al comienzo es su enemiga, termina convirtiéndose en una gran compañera para él. Sí, al comienzo la relación de los dos es absolutamente de odio, aunque ella vive una situación similar a la de él en cuanto al desamor que vive en su matrimonio. Pero luego las cosas cambian entre los dos a tal punto de que se vuelven confidentes. A mí me parece que esto es un ejemplo muy hermoso que incita a la gente a sentirse feliz y saber que su vida no es para minimizarla ni es mediocre, ni gris. ¿A partir de este personaje cambió su concepción con respecto a las amas de casa? Yo siempre he tenido tremenda admiración hacia las mujeres que se ocupan de su hogar. Mi abuelita quien me crio, fue ama de casa toda la vida, nunca trabajó y tenía que guerrear en una Cuba llena de complicaciones y de carencias para alimentar a un montón de nietos, no sé cómo lo hizo y la admiro. Pero mi personaje detesta ser amo de casa, ese es el conflicto de la historia, esa es su peor pesadilla. El gran giro de esta historia es que hay que lucharla todos los días y no creer que tengas todo ganado. ¿Cómo fue el proceso de construcción de Francisco, teniendo en cuenta que esta producción es una comedia y hacer humor no es fácil? Trabajando mucho con los directores y con el libretista, porque esta es una comedia de situaciones y lo más difícil es que él es un personaje de carne y hueso y las situaciones dramáticas lo vuelven cómico, porque su torpeza natural lo hace ser un individuo al que se le enreda la vida. Su ingenuidad hace que no esté acorde con la realidad, su exceso desmesurado de optimismo produce risa hasta en sus propios hijos. Yo me apoyé mucho en el amor de padre, tengo tres hijos en la novela y dos son niñas, esto para mí fue una experiencia maravillosa porque yo no tengo niñas en la vida real, sino un hijo varón. Tener ese mundo infantil adolescente dentro de la serie, me ayudó mucho a construir la ingenuidad del personaje, él es tan sincero, que siempre termina embarrándola. Siempre buscamos en cada escena el punto de la comedia porque hacer humor es mucho más difícil que hacer drama. ¿Ya había tenido la oportunidad de hacer comedia antes? Sí, en teatro ya lo había hecho y comedia. Este género es una maravilla, por lo tanto hay que enfrentarla con la misma seriedad que el drama. ¿Qué le llamó la atención de este personaje tan opuesto al que realizó en A corazón abierto? Yo presenté tres casting, porque había una pelea fuerte de saber si yo con mi acento cubano, podía interpretar un personaje cien por ciento colombiano. Cuando supe que el personaje era mío, fue un momento muy hermoso, porque saber que la gente de Colombia me tiene como uno más de su país, es un orgullo para mí, fue un voto de confianza y de responsabilidad tremenda. Cuando decidieron que sí entonces me dediqué de lleno a la preparación del personaje. Al comienzo me dio mucho miedo, porque tengo la comedia en mis manos, todos los días soñaba con mi personaje, me daba insomnio, pero a medida que iban avanzando las grabaciones, me di cuenta de que las cosas estaban funcionando y me sentí muy complacido de haberlo interpretado. ¿Le dio miedo hacer comedia? Debo confesar que sí, porque en la comedias los actores se pueden sobreactuar mucho, verse ridículos y caer en una farsa. Uno siempre tiene miedo a no seleccionar las cosas que son y para no cometer ese error grande, hay que convertir estas situaciones que son fuera de lo común en una cosa real y verosímil. Francisco a pesar de todo lo que le pasa, no abandona la idea de ser gerente financiero y cada vez va más para atrás. ¿Cómo fue para usted explorar el universo de los bancos para familiarizarse más con su personaje? Me metí con gente que había trabajado en bancos para conocer la parte técnica y financiera, los movimientos bancarios. Me di cuenta de cómo es la lucha y la pugna dentro de un banco. Pero lo que más me ayudó fueron los sentimientos del amor de este hombre por sus hijos, el valor de la mistad porque él es un personaje muy leal. ¿Cómo fue el trabajo con Diana Neira, José Julián Gaviria y la niña Alison García, sus hijos en la comedia? Hice una fuerte relación con ellos, sobre todo con Alison porque es la más pequeña de todos y además de ser muy inteligente y despierta, me enseñó que cuando los hijos son amigos de uno, tu vida está muy bien. Con ellos hice un trabajo maravilloso. ¿Y trabajar con Katherine Vélez? Genial, con Kathy teníamos un sentimiento común, que estábamos enfocados en unos personajes difíciles en nuestras carreras que no son dramáticos como los que estamos acostumbrados a interpretar. Nos ayudamos mucho entre los dos, fue extraordinario trabajar con ella y con todo el elenco en general, una gran experiencia en mi vida. ¿Qué es lo que más le gusta de Amo de casa? Que las situaciones cotidianas se vuelven proezas de gran magnitud, eso es lo bonito de esta comedia. Al principio cuando leí los guiones, no me veía dentro de la historia, porque yo he hecho personajes muy trascendentales que tienen un gran peso dramático, este no tiene ningún trauma, solo quiere ser feliz, pero no puede, además tiene una crisis matrimonial y no sabe cómo solucionarla. Me encantó actuar en esta producción y espero que todos se la disfruten. Lo más bonito que puede suceder con esta serie es que todos los colombianos descubran el Francisco que tienen adentro, porque es un personaje muy hermoso. Fuente: rcntv.com

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