El autor de Los Simpsons y Futurama se atrevió a presentar (Des)encanto una nueva y exclusiva serie para la plataforma Netflix, una historia que conserva los rasgos de dibujo de sus anteriores guiones, lo que ha generado bastantes comentarios positivos y otros bastante desobligantes entre los seguidores de Matt Groening y sus historias.

Las historias de esta nueva serie no se alejan del estilo crítico y burlón de Groening, aunque en los guiones se hace ahora esfuerzo por integrar más los personajes a las cámaras dándole un sabor diferente a la serie, ya que se incorporan varias técnicas de animación en 3D que dan la sensación de movimiento bastante natural y que hace dudar al ojo en algunas escenas.

Si bien en Los Simpsons The Movie se trató de hacer una animación más cercana a la de los videojuegos, en esta serie el equipo de animación logra excelentes momentos dentro de la historia con los movimientos de cámara que sólo se pueden lograr en 3D.

Conozcan a la rebelde princesa Bean, quien por andar de tragos llega tarde a su boda y hace arder el reino tras un confuso episodio en la ceremonia. La rebelde princesa enfurece al rey y siembra el caos con su demonio personal y su amigo elfo, viviendo historias que solo puede crear el equipo de Groening.

Estamos hablando de una ficción que entra dentro de la categoría de Fantasía y que a lo largo de 10 capítulos cuenta una historia (de la primera temporada) que continuará luego en otros diez capítulos (así que estamos hablando del equivalente a cuatro películas), que tiene humor en cada escena y que como en toda buena historia de Fantasía nada es lo que parece. Todo esto es (Des)encanto.

Opiniones a favor

Como toda buena historia de Fantasía nada es lo que parece. La serie está llena de pistas que ahora mismo no tienen sentido, pero que a medida que pase el tiempo irán cobrando peso.

Netflix había definido la serie como las aventuras de Bean, una princesa alcohólica, un duende que atiende al prosaico nombre de Elfo y un demonio personal -una suerte de mayordomo- llamado Luci. Se quedaron cortos, afortunadamente. Los personajes son mucho más.

Matt Groening y Josh Weinstein, los showrunners, prometieron que iban a arriesgar, y efectivamente arriesgan. La serie tiene un ritmo completamente diferente a lo que hemos visto hasta ahora en Los Simpson y Futurama, las series creadas por Matt Groening. Nada que ver. Que si, que el humor puede lejanamente recordarnos quienes han creado la serie y quiénes la están escribiendo, pero son nuevas bromas que se permiten ser nuevas, que no tienen que rendir pleitesía a toda la historia anterior. Se nota que estaban cansados de 30 años con Los Simpson y de doce con Futurama. Podían haber hecho más de lo mismo (que, ojo, tampoco le hubiera importado a quien esto firma), pero han querido ir por otro camino. Y la fórmula funciona.

¡Por fin tenemos una heroína femenina! Abbi no es Leela, ni tampoco es Marge, ni es Lisa. Al mismo tiempo es un compendio de todas ellas, pero sin ser ninguna de ellas. Es el personaje femenino hacia el que se encaminaba el universo Groening, pero al que no había llegado todavía (y mira que estamos enamorados de Leela y de la voz de Katey Sagal, un rollo MILF barra ciencia ficción que nos da siempre escalofríos al pensar lo mal que estamos de la cabeza).

Sigue los cánones del género de la Fantasía, pero también se los toma a pitorreo. “La serie trata sobre la vida y la muerte, el amor y el sexo, y cómo seguir riendo en un mundo lleno de sufrimiento e idiotas, a pesar de lo que los ancianos y magos y otros idiotas te digan”, está apuntando Groening durante la promoción. Y se toma todo eso en serio, y luego se pitorrea. Como Dios manda.

Los personajes secundarios son tan buenos como los principales. Como no te queremos hacer ningún spoiler hasta el 17 de agosto, fecha en la que Netflix estrena la serie, no te podemos dar más detalles, pero confía en nosotros. En el primer episodio hay una escena que deja a la altura del betún la Batalla de los Bastardos. Y con eso te decimos todo y no te decimos nada.

Opiniones en contra

Es bonito comprobar que Matt Groening se ha apartado del arquetipo de “damisela en apuros” característico de este tipo de género de fantasía con la protagonista, pero la princesa Tiabeanie (Bean) no hace absolutamente nada más aparte de rebelarse contra el patriarcado y beber. Apenas tiene objetivos durante la primera temporada y las cosas no se ponen realmente atractivas (en cuanto a la historia) en Utopía (Dreamland) hasta los últimos episodios.

‘Desencanto‘ habría sido más apasionante si hubiera dedicado menos tiempo a la exposición. La historia debería haber comenzado fuerte desde el principio y no haber tardado tanto en “explotar”. Este tipo de narración de larga duración es una grandísima diferencia con respecto al estilo de escritura de comedia al que Matt Groening nos tiene acostumbrados. La “fórmula mágica” que dio tanto éxito a ‘Los Simpson‘ y ‘Futurama‘ simplemente no ha funcionado en este formato que se guía por la historia.

A pesar de que ‘Desencanto‘ apostó por muchas voces que empleó en ‘Futurama‘, también hubo recién llegados como Abbi Jacobson, Eric Andre y Noel Fielding.  Todos ellos, cómicos bastante irreverentes, son conocidos por su humor negro y absurdo. Así pues, los fans esperaban un humor similar al de otras animaciones de Netflix como ‘Big Mouth’ y ‘BoJack Horseman; en cambio, los espectadores obtuvieron algo muy “light”, demasiado “light”. Bonachón, incluso. Es como si todo esos comediantes brillantemente oscuros se vieran rebajados antes de entrar a grabar las voces.

En definitiva, esta serie no solo se ha creado para los leales seguidores de Matt Groening y de ‘Los Simpson‘ o ‘Futurama‘, sino para un público mucho más joven. Desafortunadamente, ese ha sido el mayor problema. No obstante, la serie sigue teniendo un potencial increíble de cara a su segunda temporada.

Otra diferencia importante entre ‘Desencanto‘ y los éxitos anteriores de Matt Groening es la red de transmisión. ‘Los Simpson‘ y ‘Futurama‘ fueron series creadas para un horario fijo en FOX TV, por lo que el público objetivo era distinto. Como ‘Desencanto‘ se puede ver en cualquier momento del día o de la noche, la audiencia de este programa es mucho más amplia y el enfoque ya no puede ser el mismo.