Un ‘Richard’ más maduro estará en Pandillas, Guerra y Paz II

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Dicen que la actuación la lleva en la sangre. No es para menos si se tiene en cuenta que su padre es el actor Gerardo Calero y su mamá la actriz Vicky Hernández. Parecía no ser otro su camino. Sin embargo, Juan Sebastián Calero, quería dedicar su vida a otra cosa. Él se veía en las montañas escalando, llegando cada vez más alto, donde pudiera tocar las nubes.

No obstante, la sangre llama o mejor las madres aconsejan, e incentivado por Vicky Hernández, Juan Sebastián decidió darse una oportunidad en la actuación. Se preparó, estudió y comenzó hacer sus primeras apariciones en teatro y pequeños papeles en televisión.

En 1999 llegó el papel de su vida, el que lo ha marcado: ‘Ricardo Castro’ en ‘Pandillas, Guerra y Paz’. En los inicios de la serie muy pocos sabían que Juan Sebastián era hijo de dos grandes actores.

Tal vez ni siquiera sospechaban porque a un primogénito de artistas a lo mejor les dan grandes papeles y ‘El viejo Richard’ al principio de ‘Pandillas’ aparentaba ser un personaje de segundo orden: era un joven, casi un niño que quería ser doctor. También era el mejor de su clase en el colegio y trataba de mantenerse lo más alejado que pudiera de las drogas y las pandillas en un barrio donde ese era el pan de cada día.

Conforme pasaron los capítulos, el personaje sufrió un cambio total y se volvió el más malo de los malos: se metió en la pandilla y se volvió el lider, creó una propia, mató, violó, traficó con estupefacientes y libró batallas de todo nivel. Se convirtió en uno de los maleantes más buscados del país. En este punto, la actuación de Juan Sebastián impactó a todo el mundo. Era un malo pero con un ingrediente más, tenía carisma.

La gente en la calle estaba lejos de odiarlo, por el contrario lo querían, se sentían atraídos por el personaje. Juan Sebastián se echó la serie al hombro y ‘Pandillas, Guerra y Paz’ fue éxito en la televisión.

Fue así como los halagos y galardones fueron llegando. En 2004 recibió un premio Tv y Novelas como mejor actor protagónico por su papel de ‘Ricardo Castro’.

Cuando terminó la primera temporada de ‘Pandillas, Guerra y Paz’, Juan Sebastián decidió tomar nuevos aires. Se fue a Cuba a estudiar Dirección de cine y televisión. En la isla duró alrededor de tres años y compartió con mucha gente de varios partes del mundo.

Cuando regresó a Colombia participó en un capítulo de Tiempo Final y hace poco estuvo en ‘El Capo’, personificando al Fiscal ‘Grisáles’, un funcionario corrupto. El éxito de la repetición de ‘Pandillas, Guerra y Paz’ promovió su segunda temporada y en esa obligatoriamente tenía que estar ‘El viejo Richard’. Así fue como a Juan Sebastián le propusieron retomar el personaje y el de inmediato accedió. “Ha pasado un tiempo en el que uno como persona ha madurado y como actor ha tenido un crecimiento. La forma de pensar cambia y se ponen en práctica nuevas enseñanzas.

En ese sentido, son más cosas las que se pueden aportarle al personaje”, afirma Juan Sebastián, quien sostiene que esta temporada supera en muchos aspectos a la anterior. En esta ocasión ‘Richard’ sigue con su intención de reinsertarse a la sociedad y curar todas sus culpas. Sin embargo, no la tendrá nada fácil, pues nuevos enemigos se atravesarán en su camino.

ENTREVISTA:
¿Cómo fue volver a ser Ricardo Castro?

Al inicio fue duro. Costo un poco volver a sintonizarse, porque a causa del tiempo lo que uno pudiera tener memorizado del personaje va desapareciendo. Por eso al principio no tenía tan fluido el personaje. Pero al cabo de ir grabando y avanzando en la historia pude desarrollarlo más. Ahora ya el personaje es el mismo que se vieron en los últimos capítulos de la primera temporada. Es diferente a construir un personaje de ceros, porque precisamente la dificultad de retomar un personaje es hacerlo sin que parezca tener muchos cambios.

¿Ante qué retos se ha enfrentado retomando al personaje?

Los retos son parecidos a los de antes. Es preguntarse constantemente cómo reaccionaría el personaje ante determinada situación. ¿Qué le pasa por la mente? Creo que para esta temporada hubo más retos físicos, pero mentales son básicamente los mismos. Pero también hay que tener en cuenta que, aunque el personaje sigue siendo el mismo, hay una serie de situaciones que han pasado en su vida que también lo han hecho, tal vez no cambiar, pero si madurar. Tengo que asumir otras actitudes que antes no se resaltaban tanto pero que de todas formas existían en el personaje.

¿Al ser un personaje que tiene una gran conexión con el público, siente algún tipo de presión?

En este como en cualquier otro caso, se debe hacer el trabajo con honestidad y disciplina. Mientras uno haya dado todo lo que tiene como actor se debe estar tranquilo.

¿Qué enfrentará Ricardo en esta nueva temporada?

Pasan varias cosas nuevas que no se pueden adelantar. La historia comienza con ‘Richard’ y la pandilla en la cárcel, y aunque ya se había hablado de este tema en la pasada temporada, para esta segunda se toca un poco más profundo. También, el personaje tiene nuevas experiencias que lo obligan a optar por una u otra dirección. Surgen situaciones que lo obligan a decidir si sigue reivindicándose con la sociedad o vuelve por el camino del mal.

¿‘El viejo Richard’ tiene algo de Juan Sebastian?

Entre el personaje y yo hay una distancia bastante amplia. Pero también, a mi modo de ver, creo que los personajes salen a partir del mundo interior de las personas que los interpretan. No se puede desvincular por completo el personaje de la persona. En este sentido, aunque somos completamente diferentes, y el personaje ha vivido situaciones muy distintas a las mías, creo que de algún modo Richard si debe tener algo mío.

¿Cómo fue el reencuentro con el elenco con el que participaron en la temporada anterior?

Fue grandioso retomar esa camaradería y volver a compartir como compañeros de trabajo, pues durante el tiempo en receso de ‘Pandillas’ con algunos pude hablar en algún momento, pero no me había visto con muchos. De todas formas, tomó un tiempo volver a generar esa dinámica que al final de la primera temporada ya era muy fluida.

¿Durante estos años qué ha cambiado ‘Pandillas, Guerra y Paz’?

Comparándolo con los inicios, la producción ha evolucionado bastante. Hay un mayor presupuesto, pero no varia mucho de lo que había hacía el final de la primera temporada. Hay nuevas historias, personajes y situaciones, pero la esencia de la serie sigue intacta.
Fuente: Prensa RCN

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